Evaluación nutricional para identificar posibles alimentos desencadenantes de síntomas digestivos. Un plan orientado a cada paciente para mejorar la tolerancia y ampliar la alimentación de forma segura.
La consulta permite valorar las intolerancias alimentarias desde una perspectiva individual, revisando síntomas, pruebas disponibles y hábitos alimentarios para diseñar una estrategia nutricional adaptada a cada caso.
Indicado en personas con sospecha o valoración de intolerancias alimentarias que presentan síntomas digestivos recurrentes relacionados con la alimentación o dificultades para identificar los alimentos desencadenantes.
Servicio orientado a la evaluación de las intolerancias alimentarias y su repercusión clínica. Incluye la interpretación de las pruebas disponibles, la valoración de la sintomatología y el diseño de una estrategia de reintroducción progresiva de alimentos que permita ampliar la alimentación de forma segura y mejorar la calidad de vida.
Revisión de los síntomas digestivos, antecedentes y relación con la alimentación diaria.
Análisis de las pruebas disponibles y su relación con la sintomatología del paciente.
Detección de posibles alimentos desencadenantes y valoración de su impacto clínico.
Diseño de una pauta adaptada para reducir síntomas sin restringir más de lo necesario.
Planificación de una reintroducción segura y gradual para ampliar la alimentación.
Interpretación especializada para orientar el abordaje nutricional de tus síntomas digestivos.
Acompañamiento nutricional para una alimentación sin gluten segura y equilibrada.
Valoración integral para cuidar tu salud digestiva desde la alimentación y los hábitos.
Un abordaje orientado a cada paciente para mejorar el control de los síntomas digestivos.
Revisión detallada de resultados para obtener una valoración nutricional clara y adaptada a cada paciente.
Las intolerancias alimentarias pueden generar dudas sobre qué comer, qué evitar y cómo volver a introducir alimentos. Estas preguntas resumen los aspectos más habituales de la consulta.
La intolerancia suele estar relacionada con dificultades digestivas para procesar determinados alimentos, mientras que la alergia implica una respuesta del sistema inmunitario.
Pueden aparecer distensión abdominal, gases, digestiones pesadas, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento.
No siempre. En muchos casos se trabaja con una estrategia de reducción temporal y reintroducción progresiva.
Sí. La consulta puede orientarse a la valoración de intolerancia a lactosa, fructosa o sorbitol, según el caso.
Se revisan síntomas, hábitos y posibles patrones alimentarios para identificar alimentos sospechosos.
Debe hacerse de forma progresiva y personalizada, valorando tolerancia, síntomas y cantidades.
No. El objetivo es mejorar los síntomas y ampliar la alimentación de forma segura siempre que sea posible.